El Emperador
Historia de El Emperador en el tarot: desde L'Imperatore en las cortes italianas hasta el soberano de la Rider-Waite-Smith en un trono con cabezas de carnero, encarnación de la estructura y el orden mundano.

Etimología y Nombre
Del latín 'imperator', en origen un comandante militar aclamado por sus tropas y más tarde el supremo gobernante romano. La carta nombra la más alta autoridad secular masculina, espejo de la Emperatriz.
Imágenes Tempranas
Desde las barajas más antiguas el Emperador aparece como un hombre coronado, sentado en un trono, con cetro y orbe, por lo general de perfil. Es el soberano terrenal, contrapartida de la autoridad espiritual del Papa. La tradición de Marsella lo mantiene armado y marcial.
Diseño Rider-Waite-Smith
Smith lo sentó en un trono de piedra cuyo respaldo está tallado con cabezas de carnero —el signo de Aries— y le dio barba, coraza y un cetro rematado por un ankh y un globo. El paisaje estéril y rocoso que se extiende a sus espaldas subraya su dominio: la estructura, la defensa y el orden mundano.
Simbolismo Clave
Los carneros aluden a Aries y al liderazgo asertivo; la coraza y el trono de piedra significan defensa, estabilidad y el armazón rígido de la ley. El cetro y el orbe son las insignias del gobierno terrenal. Allí donde la Emperatriz es crecimiento y flujo, el Emperador es límite, estructura y el principio paterno que da forma.
Entre Tradiciones
El Emperador de Marsella es un soberano marcial provisto de escudo. Waite lo acentuó como principio de orden y autoridad paterna, asignándolo a Aries. Crowley, de modo controvertido, reasignó el Emperador del Thoth al Sol o a Júpiter en lugar de a Aries, vistiéndolo de rojo y oro para expresar una soberanía ígnea.
Contexto Cultural
El Emperador encarna al Padre arquetípico y al imperium romano: la ley, la jerarquía y el poder estructurador que hace posible la civilización. Aparejado con la Emperatriz, representa el polo activo y dador de forma de la autoridad, el marco dentro del cual su fertilidad puede crecer.