La Muerte
Historia de La Muerte en el tarot: el décimotercer triunfo sin nombre, el esqueleto con guadaña de Marsella, y el jinete de la Rider-Waite-Smith en caballo blanco con bandera negra.

Etimología y Nombre
Del latín 'mors'. De modo único entre los triunfos, la carta de la Muerte de Marsella a menudo no lleva título alguno: es simplemente 'Arcano XIII' o 'el arcano sin nombre', un tabú que dio a la carta su aura. La baraja de Jean Noblet de 1650, que sí imprime 'La mort', es la excepción.
Imágenes Tempranas
En la baraja Visconti-Sforza la figura es un esqueleto con arco y flechas. La tradición de Marsella dota al esqueleto de una guadaña que barre el suelo donde yacen miembros cercenados y una cabeza coronada: 'la Muerte iguala a todos'. La columna vertebral se pinta a veces como trigo o parras, insinuando el renacimiento por el propio acto de cortar.
Diseño Rider-Waite-Smith
Smith montó al esqueleto sobre un caballo pálido, eco del Jinete del Apocalipsis. Porta una bandera negra con una rosa blanca de cinco pétalos: la rosa Tudor de la renovación. Un rey caído yace pisoteado, mientras un eclesiástico, una mujer y un niño se arrodillan en su camino. Entre dos torres sale el sol.
Simbolismo Clave
El caballo blanco es uno de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis; la bandera negra con la rosa blanca significa fines que llevan en sí la semilla del renacimiento. El rey pisoteado muestra que el poder terrenal no resiste la transformación, y el sol naciente entre las torres promete el alba que sigue a toda muerte. La Muerte es aquí transición, no aniquilación.
Entre Tradiciones
La Muerte de Marsella es un esqueleto de pie con guadaña, segando cuanto halla. Waite la dramatizó con el jinete apocalíptico y la promesa del amanecer. En el Thoth Tarot, Crowley conserva el nombre, lo asigna a Escorpio y añade un pez (muerte y renacimiento) y un pavo real (inmortalidad) bajo un segador encapuchado.
Contexto Cultural
La carta bebe de la Peste Negra y de la 'danza de la muerte' medieval, en la que la Muerte conduce por igual a todos los estamentos, y del 'Triunfo de la Muerte' de Petrarca. Astrológicamente corresponde a Escorpio, signo de transformación. Como triunfo decimotercero sin nombre se alza en el corazón de los Arcanos Mayores: el cambio radical por el que comienza la segunda mitad del viaje.