La Estrella
Historia de La Estrella en el tarot: desde La Stella en las barajas primitivas hasta la portadora desnuda de la Rider-Waite-Smith bajo una gran estrella, y la diosa Nut del Thoth.

Etimología y Nombre
Del latín 'stella'. El nombre italiano primitivo 'Le Stelle' es plural —'las estrellas'— y refleja las varias estrellas que aparecen sobre la figura. La carta es una de las imágenes más estables de los Arcanos Mayores: apenas cambia a lo largo de cuatro siglos.
Imágenes Tempranas
Desde la baraja Visconti-Sforza una mujer desnuda se arrodilla junto al agua y vierte líquido de dos recipientes mientras una gran estrella y varias menores brillan en lo alto. La imagen de Marsella es esencialmente idéntica a la versión posterior de Waite: una excepción en términos de continuidad. La figura probablemente hace eco de Isis-Sirio y del signo zodiacal clásico de Acuario, que vierte agua.
Diseño Rider-Waite-Smith
Smith depuró con gran fidelidad la imagen heredada. Una mujer desnuda se arrodilla con la rodilla derecha en tierra y el pie izquierdo en el agua, vertiendo de dos jarros: uno en el estanque, otro sobre la tierra. Sobre ella brillan ocho estrellas, una grande y dorada, las otras siete pequeñas. Un árbol con un pájaro completa la escena.
Simbolismo Clave
La desnudez es el yo verdadero, sin armadura y sin vergüenza. Las ocho estrellas son Sirio y los siete planetas clásicos, o el octograma del renacimiento. Los dos chorros unen consciente e inconsciente, cielo y tierra; el estanque es el yo profundo; el pájaro en el árbol es el mensajero del alma. Tras la caída de la Torre, la Estrella es el regreso sereno de la esperanza y la guía.
Entre Tradiciones
Las imágenes de Marsella y de Waite son casi idénticas, lo que convierte a la Estrella en la menos modificada de los triunfos. En el Thoth Tarot, Crowley asigna la carta a Acuario y representa a la diosa Nut vertiendo las aguas del cosmos, con una gran estrella de Sirio en el centro y lotos abajo.
Contexto Cultural
La carta hace eco de Isis-Sirio, cuya salida helíaca marcaba la crecida del Nilo y la renovación de la vida, y de Venus como estrella de la mañana. Astrológicamente corresponde a Acuario. Como triunfo número 17 sigue a la catástrofe de la Torre: la primera luz suave tras la demolición, la guía serena que regresa cuando caen las estructuras falsas.